jueves, 25 de abril de 2013

St Jordi 2012

¡Hola!
Os dije que os enseñaría mi trabajo se Sant Jordi del año pasado y, aunque pasada la fecha, aquí os lo traigo:


 Las rosas tenían básicamente la misma forma que este año, con la salvedad de que la masa no estaba teñida, sino que cubrí la galleta con glasa previamente preparada. Era glasa de Wilton de color rojo, según las instrucciones hay que darle unos segundos de microondas para que sea fluida, pero yo siempre la he utilizado tal y cual y va perfectamente sin calor. Lo bueno es que el color es muy intenso.
Las flores tienen un punto de purpurina y además, son piruletas.
El año pasado todavía no tenía el cortante de libro de Birkman, así que utilicé una forma simple de cuadrado y dibujé el pliegue de las hojas con rotulador negro de Rainbow Dust. La verdad es que da el pego, es una buena opción si no tenéis el cortante especifico y, además, mucho más fácil; con el cortante cuadrado no tenéis que estar tan pendientes de que la masa se quede atrapada dentro del molde, como con el cortante de libro.

¿Qué propuesta de Sant Jordi os gusta más? ¿2012 o 2013? Yo me decanto por el dragonilo, sin duda :-)

miércoles, 17 de abril de 2013

St Jordi y su dragonilo

¡¡Feliz St Jordi adelantado a todos!! Esta es una de las celebraciones que más me gusta. Este año me he puesto a tope con las galletas y este es el resultado:
Para las rosas he teñido la masa de la galleta. Así tengo que añadir menos glasa para conseguir el efecto deseado y no son tan dulces. Teñir la masa no tiene ningún secreto:
Cuando esté preparada, cogéis una cucharada generosa de colorante en gel de color rojo, en este caso colorante rojo navidad de Wilton, y amasáis hasta que se tiña del todo. Lleva bastante rato conseguir el color uniforme y ensucia muchísimo las manos, pero queda muy chulo. El colorante no altera el sabor de la masa de las galletas, siempre que no nos pasemos claro, no hay que poner medio bote. Con una cucharada tamaño cucharilla de café basta, tal y como veis en la foto.

¿Y el dragonilo? os explico: se llama así porque en realidad está hecho con el cortante para cocodrilo de Birkman, sólo que si le añades unas alas cuela como dragón, ¿no os parece? Las alas están hechas con pasta de goma de Wilton. Esta pasta es ideal para hacer flores y detalles de este tipo, que están suspendidos en el aire. Si hubiera utilizado fondant, no hubiera aguantado el peso y se hubiera doblado. Por cierto, la espada de St Jordi también es pasta de goma.
Si os fijáis bien, el dragón tiene unas pequeñas manchas en el lomo de un tono más claro de verde. Cuando rellenéis el dragón, antes de que se seque la glasa real de base, podéis hacer glasa de punto fluido de un verde más claro, y con el palillo vais aplicando esta glasa a puntitos para que se integre. Dejáis secar y en el lomo veréis esas pequeñas manchas a modo de textura rugosa. Parece una tontería, pero esos detalles ayudan a que veamos más al dragón... y no al cocodrilo :-). El verde de la glasa de base es Spruce Green de Sugarflair y las motitas son verde hoja de Wilton.


 El molde de St Jordi es el mismo que utilicé para hacer el novio del mes de agosto del año pasado. Es un molde muy versátil que compré en la web de Karen's cookies. Los portes son caros porque lo traen desde Inglaterra, pero es que todo en esa tienda es tan original que al final los pagas con gusto. El mango de la espada es purpurina comestible. El escudo y el libro están hechos con fondant de chocolate blanco de Renshaw, y pintados directamente con pincel y colorante en pasta. En el libro se entiende hasta la inscripción, menudo trabajo de chinos.

La rosa con tallo también está hecha con el mismo fondant, teñido eso sí. En este caso, el colorante tampoco altera el sabor. Podéis teñir sin miedo esta pasta.

En el próximo post os enseñaré las galletas que hice el año pasado, ya veréis que diferencia. Creo que he mejorado bastante, eso sí, el modelo de rosa es el mismo. Es que me encanta desde que lo vi en la revista Bricorepostería, además, es tan difícil encontrar un cortante de rosas que sea chulo...

miércoles, 20 de marzo de 2013

No ves, no ves, ¡ya son más de las 3!

"No ves, no ves, ¡ya son más de las 3!" Algo así cantaba el conejo blanco en la película de Disney Alicia en el país de las maravillas. De eso precisamente va este post, ¡de conejos! Conejos, flores, huevos, corderos etc. ¡De pascua, sí señor! En realidad son símbolos de una celebración anglosajona, más que algo nuestro, pero es un tema muy icónico y, dicho sea de paso, más divertido que hacer galletas de palmas.


Creo que no se aprecia demasiado, pero esta vez he hecho galletas de chocolate. A la receta habitual de las galletas de mantequilla le he añadido 125 gr. de chocolate a la taza, y le da un sabor muy intenso.
La decoración está hecha con glasa real, excepto la de los huevos de pascua, que es de fondant.

 El cortapastas de huevo de Wilton lo he utilizado tanto para los huevos como para hacer un conejo. Creo que, depende de como lo mires, es como un cerdo, ¿no? :-D
Si agrandáis esta foto creo que se aprecia que en la parte central de la flor hay purpurina. Es iriscente, de Sugarflair. Si la añadís con cuidado cuando la glasa aún está húmeda, se adhiere sin problemas, no se hunde.
La textura de estas tres galletas me encanta. El cuerpo del cordero está hecho con glasa real aplicada con la boquilla nº6 de Wilton; para el contorno de las orejas he utilizado la nº3. El truco está en mantener la boquilla vertical sobre la galleta, hacer un punto grueso con glasa y estirar, así queda ese efecto de lana que veréis en la foto de detalle más abajo. Y ahora que hablamos de boquillas, para la hoja de las zanahorias he utilizado la nº67, también de Wilton. No es que sólo tenga boquillas de esa marca, pero son las mejores. Hay algunas, por ejemplo las de Ibili, que con el paso del tiempo acusan las marcas de agua de fregarlas y parece poco higiénico.



El detalle de las flores está hecho con cortadores con expulsor de hoja y de flor, de Kitchen Craft.

Llega la primavera y con ella la alergia, que amenaza con amargarnos la temporada a todos los que la padecemos, pero también llegan un montón de fiestas que se prestan a imaginar todo tipo de galletas decoradas, a cada cual más creativa. Pronto llegará Sant Jordi, este año pienso esmerarme especialmente con las galletas de esa fiesta. Además, tengo una serie de cortadores nuevos por estrenar, ya veréis, ya...

lunes, 4 de marzo de 2013

Bazinga!

¡Buenas y freaks tardes a todos!

Hoy os traigo las fotos de una tarta. En pocas ocasiones me he aventurado con los pasteles porque, la verdad, no tengo tanta práctica con ellos. Sin embargo, se trataba de una ocasión especial y mi mente se puso a trabajar a tope para crear un pastel original. Para los que seais fans, el título ya os da la temática de la decoración, para los que no: esta tarta está inspirada en un personaje de la serie The Big Bang Theory (Sheldon Cooper) y se trata de una frase que dice recurrentemente. A lo mejor no os suena porque es de la versión original, en castellano se ha traducido por "Zas, en toda la boca". Bien, una vez entendido la temática, pasemos al proceso :-D



La tarta es de bizcocho de chocolate blanco con relleno de chocolate blanco y pasta de frambuesa. La receta del bizcocho la saqué del nº2 de bricorepostería, se llama "Blanca navidad". Las cantidades corresponden a un molde de 25 cm, el mío era de 20 cm y se quedó bastante justito, la verdad:
6 huevos a temperatura ambiente
150 gr de azúcar
150 gr de harina de repostería
100 gr. de chocolate blanco (yo utilicé chocolate blanco de cobertura de Sosa, cuesta 6,90 en el Gadgets de cuina de Barcelona)
50 gr. de nata líquida
1 sobre de levadura


La receta del relleno es la siguiente:
250 gr de chocolate blanco
100 gr. de nata líquida
50 gr. de mantequilla en pomada
500 gr de queso mascarpone (esto es según la receta original, pero yo utilicé sólo 250 gr. y fue suficiente para obtener una textura cremosa y mucha cantidad de crema)

La crema del relleno está buenísima, tiene mucho sabor a chocolate blanco, y combinado con la pasta de frambuesa de Sosa, que tiene sabor ácido, es genial. Esta pasta es de textura espesa y de sabor muy intenso, es muy fácil de trabajar y el sabor es muy natural.

Elaborar el bizcocho es muy fácil: primero se mezcla el huevo con el azúcar, luego se funde el chocolate con la nata; la mezcla resultante se añade al huevo. Se vuelve a batir y esta mezcla se añade a la harina previamente tamizada con la levadura. El chocolate blanco de Sosa se derrite fácilmente en el microondas, eso sí, es mejor ir poco a poco y no ponerlo a mucha potencia de golpe porque se quema con facilidad. No pasa nada si se quema un poco el chocolate, no se hecha a perder, pero entonces tendríamos que colarlo para reaprovecharlo y eso es muy engorroso. Trabajar con chocolate ensucia bastante. Una vez derretido se mezcla poco a poco con la nata, que estará a temperatura ambiente, no fría.
Cuando tengamos la mezcla trabajada, ¡al horno! Entre 20 y 25 minutos a 180º, así se cuece bien por dentro y no se quema por fuera.
Yo hice dos bizcochos de este tipo y los monté uno encima de otro con el relleno de chocolate blanco. Cuando ya estaba la "torre" hecha, la forré con fondant color Poppy red de Renshaw. Es un rojo brillante muy bonito, muy luminoso, que da un aspecto más de cómic a la tarta. Le puse una cinta de fondant de chocolate blanco de Renshaw en los bordes para que no se viese el corte y porque hace resaltar el color de la base. El círculo sobre el que pegué las letras también es del mismo tipo de fondant. Luego imprimí la imagen de bazinga en un folio, lo pequé sobre una cartulina, recorté las letras y las usé como base para recortarlas con fondant amarillo de Renshaw. El rayo está hecho en pasta de goma. Quería que los picos quedasen bien definidos y con fondant no lo conseguía, así que utilicé esta pasta, que para definir bordes es estupenda. Y este es el resultado:

Me encanta, y no porque mme haya salido genial porque, como he dicho, ni mucho menos soy una experta, pero me encanta hacer este tipo de dulces con temáticas poco habituales :-D

Cabe decir que la persona a la que iba dirigida esta tarta estaba encantada, lo cual es la mejor recompensa que podía tener.

¡Ya veréis! para la próxima semana tengo pensado hacer algo que, si me sale bien, va a ser muy original.

¡Nos vemos dentro de poco!
Keep calm and... Bazinga!

jueves, 14 de febrero de 2013

¡Feliz San Valentín!


Siempre me queda la duda de si esta fiesta es real o es un invento del Corte Inglés para vender más en un mes en que el dinero se resiste a salir del bolsillo. De todos modos, lo importante es que a mi me da una excusa para hacer galletas. Últimamente he estado muy ocupada con los estudios, pero he sacado un hueco para preparar estos dulces. He intentado no ser demasiado cursi :-)
 Una mariposa, una magdalena, una rosa, 4 corazones, un sobre enviado con amor y un emoticono (estas caras son ya un tema recurrente en mi cocina). Que conste que el gingerman tenía el corazón en la mano a modo de entrega, pero las galletas olían tan bien... que cuando me despisté alguien se comió el corazón. ¡Creyeron que como era pequeño no se notaría!
Los corazones rosas están decorados con la misma técnica que utilicé para hacer las telarañas de Halloween.



Este corazón tan "beatleniano" es mi propia versión de una galleta que diseñó Ilovecookies el año pasado y que siempre me ha gustado mucho. Creo que es muy original. Cambié la distribución de las letras y la grafía, ¿mi versión no está tan mal, no? Quizás las letras de mi galleta tienen un estilo más estirado, como chicle, y las de ILC más vaporoso, como si fuese humo.

Tengo muchas cosas en mente para hacer post sin parar, si no fuese por la falta de tiempo... Por lo menos, de cara al mes que viene prometo presentar un pastel muy original (y freak, todo sea dicho) y unas galletas que den la bienvenida como se merece a mi sobrina.

miércoles, 30 de enero de 2013

Aquellos maravillosos años

Esta haciendo una revisión de mis fotografías de galletas y he encontrado todo esto. ¡¡Son parte de las galletas que hice en el 2011!
Algunas son encargos y otras las hice por puro placer, decorar galletas es muy relajante para mí (sobre todo si no es navidad :-D).

He querido colgarlas para que veáis parte de mi trabajo, y para comprobar que por lo menos un poquito sí he mejorado, ¿no? ni que sea un poquito. Ahora ya controlo más la consistencia adecuada de la glasa para hacer texturas como el tejado de la caseta.

Estas galletas fueron un encargo para los hijos de unos amigos en Francia, su perro se llama DJ.

 Las setas fueron el primer intento de dominar la consistencia de la glasa. ¿Ya se nota en los lunares, no? Fueron un Frankenstein que quedó bastante mono.
Estas tres son las galletas que hice en el único curso al que he asistido  Fue en la tienda I love cookies de Barcelona. A pesar de mis intentos no conseguía dominar la técnica y pedí socorro con un curso. Me lo pasé genial, la profesora fue estupenda y los compañeros muy agradables :-D Aprendí muchísimo. Yo hice el curso exprés.



 Los conejitos fueron un regalo para mi prima, gran amante de los conejos :-) tiene varios en su casa. Creo que las galletas no quería ni comérselas de tanto que le gustaron.

El scrabble fue un regalo personal a una amiga con la que jugaba mucho al Apalabrados. la idea la saqué del blog de Mammi manitas, que tiene unas ideas estupendas y con un puntito freak que las hace súper originales.

Bien, pues una vez recordados los viejos tiempos, vamos a por San Valentín...

domingo, 6 de enero de 2013

Modern cookiefamily

¡Feliz año a todos! Es tarde, pero no he olvidado felicitaros. Han sido unas navidades muy ajetreadas y, la verdad, estaba deseando que acabasen. El mes de diciembre ha supuesto mucho esfuerzo y mi recompensa por ello ha sido una gran noche de fin de año y un encargo muy original.

El reto en cuestión era hacer 20 galletas, 4 de ellas serían una foto familiar y las otras 16 la representación de  una persona determinada junto con su foto. No se trataba de hacer 16 personas distintas, sino 4 galletas por cada persona, y eran 4.

 Estas son las galletas. No tengo la autorización de todos para mostrar su rostro, así que he hecho un apaño para que no se vea (si, ya, no es muy artístico...). El personaje está hecho en glasa y es la representación en azúcar de la persona que corresponde a la foto. El único caso en que no va vestido exactamente igual es en el del niño, al que preferí dibujarle la camisa según otra foto que me había enseñado. Creo que de este modo luce mejor y no hay que utilizar tanto color negro, sino parece muy lúgubre.
El secreto está en los detalles, sin duda. Las galletas las he ensamblado con glasa, no existe ningún molde con esa forma concreta. El proceso de dibujar el personaje fue lo más fácil, puesto que se trata de una decoración habitual con manga pastelera y glasa real. El problema principal lo tuve cuando se me planteó incorporar fotos reales a las galletas, nunca he trabajado con algo así. He descubierto que es mucho más fácil de lo que parece.
Llevé las fotos preparadas en un documento de word a una tienda de repostería creativa y me las imprimieron allí, en 24 horas estaban listas. Se trata de papel fondant que, aunque es delicado, se maneja con facilidad. Me cobraron 9 euros por página, lo cual me parece un tanto caro, pero al menos la definición de las imágenes era muy buena.
Para pegar estas fotos en la galleta resulta que basta con empapar la superficie con mantequilla en pomada, recortar la foto con la forma adecuada y presionar suavemente el papel sobre la galleta.

En la foto de la derecha podéis apreciar cómo queda antes de pegar la imagen. Basta con una capa fina, aplicar mucha mantequilla puede alterar el sabor y dar una sensación aceitosa. Os aseguro que se pega perfectamente. Yo las dejé secar una noche entera y al día siguiente el papel seguía perfecto, no se había levantado ni una sola esquina.

¿Qué os parece? A mi me ha encantado el resultado y encima es fácil de elaborar, la única pega es que es una técnica de decoración cara. ¡Ah! por cierto, la camisa de cuadros está pintada con rotulador azul de Rainbow Dust y la marca que simula el cocodrilo de Lacoste con rotulador verde, he intentado añadir todos los detalles que he podido.

Como siempre, no me queda más que esperar que os haya gustado porque a mi me encantan. A todo esto, este encargo es un regalo de reyes, ¿a que es ingenioso?